Aunque mi trabajo y vocación fundamental es la de hacer fotos a niños, hay ocasiones en las que debemos poner todos los medios a nuestro alcance para hacer un servicio a la comunidad. En este caso quiero hacer un llamamiento a los usuarios de esos aparatitos tan simpáticos que de un tiempo para acá se han convertido en nuestros compañeros de viaje: los GPS.
A nadie se le escapa que son una gran ayuda en nuestros desplazamientos por lugares que nos son desconocidos. Yo lo uso además para calcular el tiempo que me resta de viaje (está muy bien eso de parar a tomar un café y aprovechar para llamar a casa y poder decir: «estaré ahí a las 10 y media»)
Pero no son infalibles, muy al contrario, a veces pueden llevarnos, literalmente, por el mal camino…


¡Ojo al volante, y no al GPS, chicos! 😉
por Esther
Shawnee - …jejejeje… el nuestro se empeña en buscar atajos… que no siempre te llevan por carreteras transitables… pero hasta ahora nunca nos había intentado enviar de cabeza a ningún embalse…. jejejeje.. 😉 😉 Besitos
Esther - Yo creo que el mío me tiene manía, argg… 😉
Sue Barberá - Yo aún no sé usar el mio…pero después de la foto me fio menos aún! 😀
María - A mi el mio me tuvo justo despúes de terminar una boda con noche cerrada y lloviendo dando vueltas en redondo….con el cansancio que llevaba no me di cuenta hasta que por lo menos llevaba tres
Esther - Si al final todos tenemos alguna historia con el GPS, jejee 😉
Virginia - Ainss cuanta razón tienes, el mio cualquier día de estos sale volando por la ventanilla
; )))