Este año las vacaciones de Semana Santa suponen más un parón en mi actividad que un descanso. Si en circunstancias normales tengo siempre ganas de hacer fotos, ahora, contando con un nuevo miembro en el equipo, podéis imaginar que vivo a base de ansiolíticos para superar cada minuto que me veo obligada a alejarlo de mi mano (obligaciones absurdas como comer, ducharse, vestirse…etc, seguro que me entendéis)
Por eso, el hecho de que mis niños de comunión estén de vacaciones de Semana Santa es un duro golpe para mí. 🙁 No entiendo cómo pueden hacerme eso. ¿Dónde mejor pueden estar que en su casa con sus papás y sus mamás esperando anhelantes la llegada de la fotógrafa que les retratará en uno de los momentos más importantes de su vida? Sí, no hay crueldad mayor, ay…
Pero soy una mujer de recursos, y como Mark tampoco lleva bien la inactividad, voy a aprovechar la ocasión de seguir haciendo fotos y a la vez regalaros a todos una hermosa orquídea con la que desearos unas felices vacaciones.
¡Nos vemos a la vuelta! 🙂


por Esther
Natan - Preciosa foto…¿es el estreno de la nueva cámara?…supongo que de momento no tienes pareja (de carne y hueso) pues llevaría mal tanto Mark por aquí y por allí…je,je
Esther - Pues sí, si la tengo, pero creo que todavía no es del todo consciente de lo que se le ha metido en casa. Así que tú…¡chitón! jejeje 😉 Gracias, Natan 🙂