Casarse en agosto es sinónimo de buen tiempo, cielos azules, sol radiante… pero casarse en Badajoz en agosto es además sinónimo de CALOR, sí, así , en mayúsculas, y para alguien del norte como yo os podéis imaginar que esa palabra se queda corta. Pero el calor al que me refiero en el título no es el climatológico, sino algo mucho más agradable: el que tanto Gloria como Raúl transmiten a su alrededor. Calor y sonrisas, alegría y simpatía, son sus rasgos más evidentes, y espero haberlos dejado grabados en las imágenes del día de su boda.
Se casaron en la Catedral de Badajoz en el día que cualquier novia hubiera querido para sí 🙂


Y estos son mis novios (sí, míos, porque después de casi dos años de relación con ellos ¿no puedo decir que son un poquito míos?)








La Catedral ha pasado recientemente por unos trabajos de restauración que han devuelto la belleza original a su retablo y al coro.








Mostrando orgullosa su anillo… 😉




La Catedral, luciendo magnífica en momentos de gran importancia: el nuevo matrimonio sale a enfrentarse al mundo…


… y el mundo se les viene encima… ¡en forma de bombas de confetti! 😉


Pero todo lo bueno tiene su fin y llega el momento del secuestro fotográfico para que la pesada de la fotógrafa se cebe un poco con ellos. En esta ocasión, en el propio lugar del banquete, los Salones Jardines Golf Guadiana, cuyos magníficos jardines aprovechamos para las fotos.


Al contrario de lo que suele pasar, Raúl no tiene ningún problema con la cámara, no hubo ningún momento-mirada a lo «tú y yo no nos vamos a molestar». Al contrario, se avino perfectamente a enfrentarse al «ojo que todo lo ve»; pero Gloria, tímida como ella sola, vergonzosa como tres, seguro que me riñe por poner estas fotos… 😉


…pero espero que me perdone cuando vea lo guapísima que está aquí…


…y hagamos sitio al novio, que no es para menos…








¿Es o no encantadora?




Y ya ahítos de posar para mi cámara (ella es la culpable siempre, yo no tengo la culpa ¡faltaría más!) les dejamos por fin que fuesen a disfrutar de la celebración con su familia y amigos. Lo primero de todo, por supuesto, ¡a brindar!


El entorno de la celebración era verdaderamente agradable. Se instaló una carpa para la cena mientras el cóctel se celebraba al descubierto, aprovechando la estupenda noche que ese 29 de agosto nos dejó.


¿Acaso alguien dudaba de que en una boda en Badajoz podía faltar el rey de la dehesa extremeña? Ayyy, ese jamón pata negra bien cortadito, ¡qué felices nos hace! 😉




Gloria, Raúl, muchas gracias por dejarme formar parte de vuestro día y sobre todo por permitirme compartirlo con el mundo, que sé que ha sido una decisión importante para vosotros.
Un beso muy gordo a los dos 🙂
por Esther
Gloria - ¡Hola Esther! No te preocupes que están preciosas las fotos, a los dos nos encantan! De verdad, y además…. yo no soy tan vergonzosa!!! jajaja
Sólo puedo decirte cosas buenas, creo que hiciste un trabajo estupendo. Y los sigues haciendo, porque he visto más cositas y vamos… son todas las fotos preciosas!
De verdad, no pienses que me da vergüenza que pongas esas fotos, porque todo lo contrario 🙂
Un besito muy fuerte!!
Esther - ¡Hola, guapísima! Me alegro mucho de verte por aquí, y me quedo más tranquila al ver que no te parece mal que haya puesto esas fotos, jejeje, porque estás estupenda en todas. Un beso muy fuerte a los dos 🙂
Susana - Seguro que cuando Gloria vea las fotos le desaparecerá toda la verguenza. Está guapísima!!! Felicidades a los tres (pareja y fotógrafa)
Esther - ¡Hola Susana! Pues eso espero, que no creas que las tengo todas conmigo, jejeje. Muchas gracias, guaoa. Un besote 😉