Mi padre era matemático pero, para su disgusto y a pesar de sus esfuerzos, desde que descubrí el latín yo tiré para letras. Por eso nunca presté mucha atención a las asignaturas relacionadas con las ciencias. No me culpéis entonces (hacedlo a los romanos, como Asterix) si ahora no puedo explicar los motivos genéticos que llevan al sexo masculino a rechazar desde su más tierna infancia el posar ante una cámara. No pueden evitarlo, es mentar la palabra «foto» y encontrar mil y un cosas más interesantes que hacer, o ver aparecer en su cara un gesto que nunca antes se había visto, mezcla de horror y desesperación.
Como fotógrafa, me siento terriblemente culpable, pero en el caso de los adultos esta situación es fácilmente solucionable, sobre todo cuando su pareja (la otra parte culpable en estos casos) les recuerda lo incómodo y frío que puede ser dormir en una bañera 😛
Pero con los niños no valen argumentos tan convincentes 😉 . O haces lo posible para que se distraigan o, como decía aquel sabio (seguramente romano)… ¡Tururú!
Noemí, la madre de Jorge, me pidió que le hiciéramos unas fotos en exteriores sólo para el recordatorio, como sorpresa para la familia el día de la comunión.
Jorge, por supuesto, traía la idea preconcebida de: «¡Fotos, qué rollo!» y además «¡Jo, por el parque, me van a ver todos vestido así!»
…inciso.., «vestido así», es así… de guapo 🙂


Y no porque el hábito haga al monje, no, es que Jorge es muy guapo. ¿O no? 🙂


A Jorge le fue gustando lo de posar para la foto. Hubo un momento en que llegó a peligrar su integridad física a manos de unos mosquitos caníbales pero él aguantó el tipo con su mejor sonrisa.




Y a medida que iba poco a poco calentando nos fue regalando estas joyitas 🙂




A estas alturas ya no había manera de convencerle para volver a casa, pero confieso que a mí tampoco… ¡si era él el que me decía como quería cada foto! Noemí nos miraba como pensando ¿y qué hago yo ahora con estos dos? ¡Están para atar! 😀






Jorge, gracias por dejarte convencer de que, después de todo, hacerse fotos es ¡muy divertido! Ya verás cómo le gusta la foto del recordatorio a tu novia 🙂
Noemí y Julio, gracias por permitirme enseñar al mundo lo guapo y encantador que es Jorge. Ya sabéis que me tiene loquita 😉
por Esther
Natan - Las fotos habrás tenido que hacerlas con mascarilla ¿no?
Pero ha valido la pena.
Esther - No, era demasiado tarde, el mal estaba hecho, así que pensé «si no puedes vencer a tu enemigo ¡únete a él!» y ni corta ni perezosa me puse a acometer lo que bien podía haberse llamado: «muerte entre las flores» pero ya ves, sigo viva y coleando (aunque poco, los estornudos son muy debilitantes, jejeje) 😉
Almu - El próximo que sea de la causa ¡POLVO! Da el mismo efecto en algunos como yo: ¡ACHISSSS!
Esther - ¡Calla, calla! Que ese lo tengo ya más o menos controlado. ¡Toca madera! 😉